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Nuestro cerebro está en deuda con las pelvis del Homo Erectus
Uno de los rasgos que definen a nuestra especie es el tamaño del cerebro, considerablemente grande para lo que es el tamaño de nuestra anatomía. El cerebro de nuestra especie ha llevado a cabo cambios más que importantes a lo largo de nuestra evolución, y probablemente muchos de ellos (sobre todo los vinculados a su tamaño) se los debamos a las pelvis del Homo Erectus.
Un grupo de investigadores liderados por Scott W. Simpson del Departamento de Anatomía de la Escuela de Medicina de la Case Western Reserve University de Cleveland, Ohio han estudiado restos fósiles de un espécimen de Homo Erectus encontrado en Gona, Etiopía, el cual muestra características morfológicas que parecen estar asociadas al tamaño de nuestro cerebro.
Normalmente se había asociado las pelvis de Erectus con sus actividades de caza y de locomoción. El registro fósil siempre ha mostrado pelvis estrechas, las cuales permitían un desplazamiento más cómodo y en distancias prolongadas. Sin embargo, esta pelvis femenina estudiada demuestra lo contrario.
Mostrando una morfología muy diferente a la de sus pares, esta pelvis es considerablemente ancha, lo cual ha dado vía libre a la elaboración de una nueva hipótesis que liga directamente el desarrollo de la herramienta más importante de nuestra especie (el cerebro) a las pelvis del homo erectus.
La hipótesis que manejan los investigadores indica que las pelvis del Homo Erectus evolucionaron de tal manera que se fueron ensanchando para hacer posible el pasaje de cerebros de gran tamaño durante el parto. Ésta, además de ser una hipótesis revolucionaria y sugerente, nos pone en clara deuda con las pelvis del erectus.
La Antártida fue una selva tropical
Nuevas noticias sobre el continente blanco han salido a la luz gracias a una investigación llevada a cabo por científicos de todo el mundo que son parte de un programa internacional de investigación marina.
Según el artículo publicado en la revista Nature, durante la época del Eoceno -50 millones de años atrás- el clima y ecosistema antárticos eran similares al de una selva tropical, con una vegetación espesa y temperaturas medias cercanas a los 21 C.
Pruebas fósiles relevantes
Los científicos hallaron fósiles de partículas de polen que pertenecieron a especies vegetales relacionadas con las actuales palmeras o los baobabs. La obtención de estas partículas fue posible gracias a perforaciones del lecho marino que se encuentra en la Tierra de Wilkes -territorio antártico que se encuentra frente a Australia y Tasmania- dentro del Programa Integrado de Perforación Oceánica, una expedición llamada 318.
Además de esas muestras, también se analizaron otros componentes que permitieron determinar que la temperatura dentro del continente era menor a la de la costa y contaba con bosques de araucarias, mientras que el clima se iba haciendo más cálido hacia la zona costera.
Similitudes con la actualidad
Otro tema analizado corresponde a la emisión de gases, particularmente el valor del dióxido de carbono (CO2) que era muy alto.
La media actual se encuentra aproximadamente en los 400 ppm (partes por millón) y la de esa época llegaba a los 900. Sin embargo, ese ambiente se proyecta como una especie de futuro no muy lejano para nosotros, ya que si las peores predicciones sobre el cambio climático para fines del siglo se cumplen, estarían ocurriendo sucesos tales como el derretimiento masivo de los polos y la transformación de muchos climas.
El continente antártico en algún punto podría estar repitiendo aquel ciclo y en unos cientos de años comenzar a tener características más cercanas al clima tropical, trayendo como consecuencia un deshielo masivo y la pérdida de la mayor reserva de agua del planeta.
Por esto resultan tan importantes las investigaciones como esta, ya que conocer parte del pasado ayuda a hacer predicciones y comprender algo de lo que vendrá en el futuro.
¿Diente de 400.000 años cambia la historia del hombre?
Para terminar el año, científicos de la universidad de Tel Aviv han publicado un estudio en el que revelan haber descubierto un diente de homo sapiens que podría tener al menos 400.000 años de antigüedad. El hallazgo se realizó en 2006 en una caverna de Israel que habría sido habitada de un período de 200.000 años, empezando unos 400.000 años atrás. Como detalle adicional les recuerdo que los primeros restos de homo sapiens (considerado como el hombre moderno) fueron encontrados en África y tienen una edad aproximada de 200.000 años, haciendo que este descubrimiento tenga un potencial monumental.
La teoría de la evolución ha ido perfeccionándose desde que Charles Darwin la diese a conocer al mundo a mediados del siglo XIX y desde entonces ha sido objeto de encendidos debates, tanto entre miembros de la comunidad científica como entre lunáticos que dicen que es solo "una teoría" (son los mismos que creen que el gobierno estadounidense les lee los pensamientos con un satélite).
Este descubrimiento es más que controvertido, por eso los científicos se tomaron 4 años para hacer análisis y respaldar sus conclusiones en evidencia sólida que seguramente será muy estudiada por la comunidad científica mundial. De verificarse este hallazgo, el homo sapiens habría habitado nuestro mundo mucho antes de lo que se esperaba, abriendo otro capítulo para la investigación de la historia del hombre, la cual podría haberse vuelto mucho más interesante de lo que nadie esperaba.


